miércoles, 21 de enero de 2015

Retrato de una obsesion / Fur: An Imaginary Portrait of Diane Arbus




Fuentes: Fotonostra, Filmaffinity  





La película está basada en la biografía que Patricia Bosworth realizó sobre Diane Arbus. El argu-mento de la película es una ficción que se centra en un periodo concreto de la vida de la artista.

No es un Biopic al uso puesto que mezcla realidad con grandes dosis de ficción.  
Diane Arbus (Nicole Kidman), una mujer tímida, se enamora de Lionel Sweeney (Robert DowneyJr.), un enigmático mentor que la introducirá en el mundo de los marginados, y que la ayudará a convertirse en una de las más prestigiosas y originales fotógrafas del siglo XX. 

Lo que me gustó de la peli:
La actuación de Nicole Kidman revela a una mujer tímida, dueña del asombro, una caracteristica que perdimos en la época moderna.


La relación se va extendiendo a pequeñas reuniones sociales en la casa de Lionel, donde ella va revelando que no es tan tímida como parece, más bien aflora una buena relación, a punto que se enamora de Lionel, éste al final comete una decisión ilógica por la incapacidad de resolver su problema de estética.

Me gustó también como ella va conociendo personajes conocidos como  "cirque freaks" que eranconsiderados monstruos para exhibir en los circos y  nos damos cuenta en la película que son gente como todos, personas afables y cordiales en muchos casos.

La capacidad de atravesar las barreras sociales de lo "normal", conocer de mi parte esa otra cara de la época y que trasciende hasta estos días. Lo interesante es el contraste de épocas, hoy en día son discapacidades o condiciones con la que nació un ser humano.

Bio:

Diane Arbus fue una fotógrafa nacida en Nueva York en 1923. 
Sus fotos (año de los 50's y '60s) las dedica a personas inadaptadas y a miembros de comunidades marginales. Su documentación de manicomios, campos nudistas, freaks, seres deformes, y cocktails de la alta sociedad deja entrever el mensaje de alienación. 
No hay apenas diferencias entre dementes y cuerdos, porque todos son parte de una misma sociedad absurda.


Más información, ver Biografía

sábado, 17 de enero de 2015

Indonesia -Estás a un click del infierno


Durante siglos, el ser humano ha usado la salud mental como elemento de control social y laboratorio de crueldad...
               Por: Ignacio Pato.

Pasung. Celdas de cuatro metros cuadrados. Sin ventilación, sin ventanas. En los pasung se calcula que pasan su cuenta atrás hasta 26.000 personas en toda Indonesia. Han sido llevados allí por sus propias familias.

¿Su culpa? No ser normales. No ser lo que la sociedad normal entiende que es normal. Aquello que, en el fondo, dicta esta misma sociedad normal para no sentirse fuera de esa normalidad. En condiciones "normales", una vida "normal" suele estar relacionada directamente con la productividad y la docilidad.
Con lo asumible. Aquello contrario a esto es considerado a
menudo enfermedad mental.

¿Qué es normal? Quizá nos deberíamos preguntar eso mientras somos incapaces de aguantar la mirada de estas personas.

Estas personas ya han sido juzgadas y condenadas. Sin cometer delito alguno, su mera existencia es la prueba de lo incorrecto, de lo torcido, de lo no-normal, de la locura. El excremento de algún Dios. Sus familias se "libraron" de ellas y las encadenaron literalmente a esas celdas mugrientas donde solo tienen su propio cuerpo.
Y, seguramente, un dolor interior que quien ha escrito y quien está leyendo esto nunca pueda imaginar.

Puñetazos al aire nauseabundo de una habitación nauseabunda. Quizá no poder ya ni darlos. Desear no haber nacido nunca. Risas clavadas en algún rincón de la memoria al que ya no se sabe ir.

La fotógrafa holandesa Ingetje Tadros ha puesto en imágenes la barbarie de los pasung en Bali, donde se estiman en 300 sus víctimas. Los temas que suelen preocupar a Ingetje Tadros, y hacia los que dirige por tanto el objetivo de su cámara, no son cómodos. Las leproserías de India, la transexualidad en diversas partes de Asia o los rituales de la muerte en Egipto son algunos de ellos.

Cada año, 3 millones de turistas visitan Bali. Ninguno se acerca a un pasung.