lunes, 22 de noviembre de 2010

Recientemente me encontré un artículo sobre la situación de la India y quiero compartirlo.

"Piense un instante en los países que causan más inquietud global. Afganistán, Irán, Venezuela, Corea del Norte, Pakistán. Talvez una China en ascenso, pero ¿India?



Seguro no se le ocurre. En el imaginario popular, la mayor democracia del mundo recuerda a Gandhi, a Bollywood y al pollo tikka. Pero, en realidad es India la que ocasiona más dolores de cabeza en la gobernanza global. A pesar de todo su talento empresarial y de una extraordinaria creatividad, India es hoy un adolescente internacional, un país de ambición extragrande pero influencia anémica.
 
La locuacidad colorista y cabezota, tan encantadora en el plano personal, se desvanece cuando se trata de sus relaciones internacionales. En asuntos vitales de alcance global, desde el cambio climático al comercio multilateral, con demasiada frecuencia Nueva Delhi simplemente dice "no". India no solo rechaza los tratados existentes, sino que se desentiende de los esfuerzos internacionales para desarrollar otros nuevos.
 
Nueva Delhi deniega con regularidad los visados a los defensores de los derechos humanos. En 2003 lo hizo con la presidenta de Amnistía Internacional. Aunque no hubo ninguna razón oficial, fue un castigo por la actitud crítica de Amnistía ante la gestión gubernamental de los ataques hindúes que causaron la muerte de
2000 musulmanes un año antes.
 
Fuente: Revista FP Nº 37  Mediateca del Centro Cultural Español